No, no lo estamos insultando. Solo estamos parafraseando la frase de Bill Clinton que se transformó en uno de los ejes de su campaña presidencial en 1992, permitiéndole derrotar a George Bush padre, que en las primeras etapas parecía invencible. Postulamos  aplicar la misma lógica a otro rival, también difícil de vencer en nuestro país, como es el deteriorado ambiente ético imperante. Como es sabido, la Ley de Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas o Empresas inicialmente contemplaba los delitos…