Como hemos venido comentando en nuestras columnas anteriores, las empresas deberán comenzar este año a evaluar los impactos que tendrá la aplicación de las nuevas normativas IFRS, entre ellas:

  • IFRS 9: Instrumentos Financieros
  • IFRS 15: Ingresos Provenientes de Contratos de Clientes
  • IFRS 16: Arrendamientos

Las dos primeras con aplicación obligatoria a contar del 01 de enero de 2018 y la tercera desde el 01 de enero de 2019 (se permite su aplicación en forma anticipada). Sin embargo, debido a que son nuevas normativas, se deberán presentar sus impactos comparativos en forma retroactiva con el período anterior. Es que recomendamos que las entidades comiencen a evaluar los impactos en forma previa.

En esta columna comentaremos uno de los temas relevantes que trae la nueva IFRS 9 en relación al cambio de Modelo de Pérdidas por Deterioro de Cuentas por Cobrar o también llamada Provisión de Incobrables (el otro cambio relevante corresponde a la contabilidad de cobertura).

La nueva normativa hace un cambio en la forma de medir y reconocer las pérdidas por deterioro de cuentas por cobrar, pasando desde un modelo denominado de “Indicios” a un modelo denominado de “Pérdidas Esperadas”.

El IASB (IFRS) en conjunto con el FASB (USGaap) han emitido sendas normativas para alinear el tratamiento de deterioro de cuentas por cobrar, de manera de reconocer anticipadamente las pérdidas por incobrables. Todo esto a raíz de la crisis económica internacional generada en 2008, donde las compañías y principalmente las entidades financieras no anticiparon las pérdidas de incobrables que vendrían.

Hasta ahora el Modelo de Indicios, sólo permitía reconocer la pérdida por deterioro de cuentas por cobrar cuando existía un indicio objetivo de deterioro, entre ellos, retraso y morosidad en los pagos de clientes más allá de lo normal, información pública de que un cliente está en quiebra o en restructuración, entre otros indicadores.

El Modelo de Pérdidas Esperada contempla la evaluación de las pérdidas históricas reales de la compañía, así como las expectativas futuras de la industria y clientes, de manera de que la Administración pueda generar un robusto modelo estadístico y proyectar el comportamiento esperado de la recuperabilidad de la cartera de clientes y cuentas por cobrar de acuerdo a su realidad del negocio.

Este cambio relevante, impacta significativamente los resultados de las empresas y  afecta transversalmente a todo tipo de sectores e industrias, por lo cual recomendamos su pronta evaluación durante el 2017, ya que impactará en los estados financieros comparativos.

En las columnas siguientes iremos emitiendo comentarios respecto de otros impactos relevantes en la gestión de las empresas por cambio normativos.